El conflicto comenzó en 2019, cuando la Comisión Europea decidió iniciar un proceso contra Valve, Bandai Namco, Capcom, Focus Home, Koch Media y ZeniMax debido al bloqueo de compras geográfico en algunas regiones de Europa. Es decir, dependiendo del lugar donde los usuarios vivan, podían o no adquirir sus juegos.
Estas restricciones están estrictamente prohibidas por la Unión Europea, y determinó que los consumidores de videojuegos deberían poder adquirir los títulos sin importar la región en la que vivan. Las autoridades han informado que bloquearon incluso cerca de 100 juegos para PC.

Debido a esto, la Comisión Europea ha decidido multar por separado a cada una de estas empresas. En el caso de Bandai Namco, Focus Home, Koch Media y ZeniMax consiguieron reducir su multa en un 10% por su cooperación en la investigación, por lo que deberán pagar 340.000 euros, 2.888.000 euros, 977.000 euros y 1.664.000 euros respectivamente. Por otro lado, la multa de Capcom se redujo hasta un 15%, quedando un total de 396.000 euros de multa.
Valve fue la única compañía que se negó a cooperar, por lo deberá pagar una multa de un total de 1.624.000 euros. Sin embargo, Valve emitió un comunicado donde afirmó haber cooperado con la Comisión Europea en la investigación, por lo que apelarán esta sentencia en busca de reducir la multa.

La industria del videojuego en Europa está valorada en más de 17.000 millones de euros. La sanción de hoy contra las prácticas de bloqueo regional de Valve y cinco editoras de videojuegos para PC sirve como recordatorio de que están bajo las leyes de competencia europea y que las compañías tienen prohibido restringir las ventas dentro de las fronteras europeas.” expresó Margrethe Vestager, comisaria europea de competencia.