Desde el comienzo de la historia, cada vez que existió un videojuego, alguien se propuso a crear una forma de hacer trampa para sacar ventajas considerables dentro del mismo, algo que habitualmente arruina la diversión para los demás jugadores, solo produciendo enojo y frustración.
A raíz de que existen jugadores que tienden a optar por usar ‘hacks’ o trampas dentro del juego, es que existen las compañías dispuestas a crearlos para su venta y distribución. Sin embargo, parece que las empresas que desarrollan videojuegos han decidido tomar cartas en el asunto de forma legal frente a estos creadores de trampas.

Según informa Polygon, Riot Games y Bungie Studios presentaron una demanda doble a un creador de software de trampas para Destiny 2 y Valorant, entre otros videojuegos. Los abogados presentaron la demanda en el viernes en La Corte del Distrito Central de California, hacia Cameron Santos de GatorCheats, por la distribución de estos hacks.
En la denuncia, Riot y Bungie declaran que GatorCheats no solo vende y distribuye los software por su página web, sino que también lleva a cabo esta práctica por correo electrónico, Telegram y Discord. Evidentemente, este software está diseñado específicamente para evitar los sistemas ‘anti-cheat’ de Riot y Bungie. Su precio va desde los 90 dólares por mes, hasta los 500 dólares que cuesta el acceso de por vida al cheat.
En la denuncia, también los abogados especifican que GatorCheats “ha ganado decenas o cientos de miles de dólares” con la venta de cheats, y según se detalla, los de Valorant son un poco más costosos que los de Destiny 2.

Por su parte, GatorCheats informó a sus clientes que dejará de proveer los cheats para estos dos juegos. Sin embargo, seguirán dando soporte a quienes ya lo poseen. Los abogados de Bungie siguen investigando el caso, dado que creen que la venta de estos software sigue de forma privada.

En caso de que las autoridades fallen a favor de Riot Games y Bungie Studios, GatorCheats probablemente se verá obligada a pagar una suma millonaria en dólares debido al daño causado a dichas empresas por la venta de trampas, y probablemente deba cerrar definitivamente su negocio.